El condenado

Cuenta la leyenda de Ayacucho, que un arriero que traía cuatro bolsas llenas de plata a lomo de asnos, por encargo de su patrón, se sintió muy casado por el largo viaje que emprendió, y al anochecer, se alojó en las inmediaciones de un lugar denominado “Campo verde” de propiedad del señor Victor.

Éste tenía su ayudante quien se llamaba Miguel, quien consumido por la avaricia al ver las bolsas llenas de plata, planeó con su amo el robo de una de las bolsas. Ya de día mientras el arriero cargaba el cuarto mulo, Miguel hizo desviar una carga y arrojó solo al animal. Cuando el arriero se dio cuenta que faltaba una bolsa llena de plata se desesperó mucho, pues sabía que para pagar tal deuda no alcanzaría su vida, ni la vida de hasta sus tataranietos.

Rogó y suplicó de rodillas a Victor y Manuel para que le devolviesen la bolsa, pues ellos eran los únicos que sabían que contenían las bolsas, pero ellos tornándose indiferentes y sordos a las suplicas del arriero, se alejaron del lugar sin mediar palabra alguna.

El arriero muy triste y desesperado continuó su viaje, deseando solamente que la justicia divina se haga presente con estos malos hombres.

leyenda de el condenado

Al poco tiempo Manuel, su esposa y su hijo fallecieron de causas inexplicables. Siendo Manuel el causante directo de tal robo, fue expulsado del cielo y el infierno condenado a vivir toda la eternidad vagando por las calles sin tener ninguna misión. Mientras que Víctor, sufrió una parálisis completa y fue olvidado por toda su familia.
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